Sobre mi

Hola, soy Iván Ramos
Soy nutricionista, antropometrista certificado ISAK y, recientemente, después de cuatro años de estudio, terminé la licenciatura en Psicología. No la estudié para dar terapia, sino para entender mejor cómo pensamos, cómo decidimos y por qué nos cuesta tanto sostener un cambio. Hoy uso esas herramientas para ayudar a las personas a instalar mejores hábitos en su día a día, de una forma que sí puedan mantener.
Pero antes de ser profesional de esto, fui la persona que no entendía qué estaba haciendo mal.
Mi historia
Durante muchos años intenté cambiar mi estilo de vida siguiendo dietas, planes y programas de distintos especialistas. Eran tediosos, difíciles de sostener y muchos incluían alimentos que, lejos de ayudarme, frenaban mi progreso. Yo hacía todo al pie de la letra y, aun así, empecé a acumular grasa, sobre todo en la parte baja del abdomen. Vivía con ansiedad por la comida y con ganas de comer a todas horas. Con cada plan nuevo, el resultado era el mismo.
El problema no es tu fuerza de voluntad
Vivimos en la era de la información, pero también de la desinformación. La desesperación de muchas personas se aprovecha para venderles retos milagro y cambios rápidos sin esfuerzo, que nunca llegan. Después de varios intentos fallidos, muchos terminan convencidos de que bajar de peso o tener un cuerpo atlético es imposible para ellos.
Incluso dentro del área de la salud siguen repitiéndose recomendaciones que se sostienen más por costumbre que por evidencia actual. Cuando alguien sigue un plan basado en ellas, suele aguantarlo poco tiempo, y entonces aparece la culpa: “no tuve fuerza de voluntad”. Pero casi nunca es así. Muchos alimentos ultraprocesados están diseñados para que sea difícil comer solo un poco: favorecen los antojos, los atracones y una relación complicada con la comida. Pedirle a alguien que los “modere” y luego culparlo cuando no puede no es justo.
Por qué hago lo que hago
Por todo esto, y porque me apasionan tanto la nutrición como lo que ocurre a nivel mental cuando cambiamos un hábito, decidí profesionalizarme y crear un acompañamiento integral que une nutrición, psicología y hábitos. Desde hace 10 años ayudo a las personas a cumplir sus objetivos con un enfoque distinto al tradicional, basado en evidencia, en sencillez y en lo que cada persona realmente puede sostener.
La palabra “dieta” viene del griego díaita, que significa “modo de vida”. Una dieta debe tener un inicio, pero nunca un final.